Poema del Jueves Santo

¡Que ya viene La Esperanza!
Grita el pueblo entusiasmado
 Fremdes Angebot: El Perchel (öffnet in neuem Tab) es un clamor,
en día tan señalado
Y Málaga se convierte
en su mejor santuario.
Pone romero a sus pies,
Oro fíno en sus bordados
Y se le adorna con flores
Y se le cubre con palio.
Noche de Luna redonda,
Aire fresco y perfumado.
Van los verdes nazarenos,
de grandes  Fremdes Angebot: escapularios (öffnet in neuem Tab),
acompañando a su Virgen,
en procesión y ordenados.
Málaga es un corazón
totalmente enamorado,
de "La Niña Perchelera",
a quien gritan a su paso
¡Guapa, guapa, guapa y guapa!
Y la Reina de los Cielos
Recibe así los halagos
de la ciudad andaluza
que es sal del Mediterráneo.
De repente una saeta
clava en la noche su  Fremdes Angebot: dardo (öffnet in neuem Tab).
Hacen guiños las estrellas,
al unísono vibrando
con la curtida garganta
que hace de su rezo un canto.
Fe que, en pecho contenida,
se derrama en un desgarro.
En trono llevan a hombros,
de refulgentes dorados
¡Un relámpago de luz!
Trozo de cielo su halo.
Temblorosas las palomas
revolotean sobre el manto
Avanza majestuosa
cuando entra en calle Larios.
Paso lento y sostenido
que en esfuerzo sobrehumano
parece leve caricia
¡La Virgen obra el milagro!
No hay carga que sea pesada
ni límite al entusiasmo,
frente al honor que supone,
la noche del Jueves Santo
ser  Fremdes Angebot: portador (öffnet in neuem Tab) de su trono
hasta terminar exhausto
¡Coronada en su gran noche!
Noche de cielo estrellado
Se repitela alabanza
¡Guapa, guapa, guapa y guapa!
¡Virgen de nuestra Esperanza!
Málaga entera te adora
Y en el sencillo requiebro
Va toda la fe del pueblo
A su única Señora.
Madre de Dios! ¡Esperanza nuestra! ¡Cuanta belleza!